Web Site Santa Cecilia


-???-

JUAN TORRES SOTO

MEMORIA AGRADECIDA

Memoria agradecida - Parroquia Santa Cecilia - Comunidad San Pablo


Juan Leonel Torres Soto

Juan Leonel Torres Soto, conocido por todos como Juanito, nace el 09 de agosto de1964 en Hospital San Vicente Talcahuano. Hijo de Lucy Rebeca Soto Opazo y Adonis Torres Matus, el tercero de cuatro hermanos Adonis, Julia y Armando. Al nacer, Juanito tenía ocho meses de gestación, y presentaba una parálisis cerebral provocada por el fórceps utilizado en el parto, lo cuál lo dejó con una secuela del nervio ciático, además de una rotura de cadera que derivo a una displacia severa.

Los médicos le daban poco tiempo de vida, razón por la cual fue bautizado y encomendado al Señor para que muriera en sus brazos. Después de recorrer varias iglesias, fue el Capellán de la Base Naval de Talcahuano quién le dio el Sacramento. Milagrosamente al recibirlo su recuperación fue en ascenso y casi de inmediato se reincorporó. Pese a sus limitaciones físicas que le impedían caminar en forma normal, participaba y jugaba como todos los niños de su edad.

A los cinco años por orden medica y debido a la inteligencia que demostraba a su corta edad, fue colocado de oyente en el colegio, donde demostró una capacidad de aprendizaje superior a los demás niños, quedando esto demostrado en su paso por la enseñanza básica, media y superior, donde se tituló de publicista con mención en marketing.

Desde pequeño rezaba mucho demostrando su cercanía con nuestro Padre Dios; y la edad 12 años realizo su primera comunión, en la comunidad Pablo donde se preparo también para su confirmación, la que realizo en la capilla Naval debido a que tenia que operarse en forma urgente en Santiago y quería tener su Sacramento; ya que la operación era de alto riesgo.

Esta operación tenía el riesgo de pasar a tocar un nervio ciático, y podía queda en estado de invalidez. Gracias a Dios la operación fue exitosa, aunque quedó igualmente con una incapacidad física al caminar le permitió hacer su vida normalmente. Claro que ésta incapacidad no lo abandonaría y con el tiempo se fue agravando. En su ultimo tiempo, tenía que depender de otras personas para que lo ayudaran a transportarse y poder asistir a su comunidad San Pablo que tanto quería a realizar sus catequesis y actividades pastorales que tanto quería y le llenaban el alma. Juanito nunca se separó del Señor, desde el milagro en su bautismo.

Su vida pastoral comienza a los catorce años, cuando empezó a trabajar como ayudante de catequista, preparando a personas mayores que el, pero por motivos de salud no pudo continuar por un tiempo hasta que se recupero. Pero eso no detuvo a Juanito, quien se convirtió en uno de los catequistas más destacados y queridos en la comunidad, realizando celosamente esta labor durante 27 años. Fue formador de niños, jóvenes y adultos, muchos de los cuales hoy en día son fruto de su trabajo y nivel como catequista. A los 17 años se presento en el seminario para manifestar su deseo de ser sacerdote, donde el Padre director le explico los requisitos para ser presbítero, destacando las exigencias físicas que demandaba el ministerio.

Aunque no pudo integrarse al seminario, Juanito siguió sirviendo al Señor en la comunidad San Pablo, participando en la formación y creación de varios grupos pastorales dentro de la comunidad, tales como Post Comunión, Encoje (Encuentro con Jesús), Cristos Jóvenes (grupo pastoral, en el cual se dedicaba con un pequeño equipo a formar nuevos catequistas y monitores que participaban en la pastoral juvenil de la comunidad), participó también en la formación la comunidad misionera Los Buenos Pastores, la cuál fue la primera comunidad misionera rural que existió en la Parroquia Santa Cecilia., proyecto del cuál el párroco Carlos Puentes se sentía muy satisfecho. También dejó su huella en la Pastoral Social, Grupo Folklórico y fue miembro y secretario del consejo de la comunidad.

Juanito siempre demostró una fe a todo terreno y una obediencia a los mandatos de la Iglesia admirable, lo que quedo demostrado cuando el Obispo le manifestó que no podía continuar con sus estudios para el Diaconado permanente, luego de haber estado dos años preparándose para ello. Esto produjo una gran tristeza en la familia y sus amigos más cercanos, que no eran pocos. A pesar de la decisión del Obispo, solo manifestó que el asumía la voluntad de Nuestro Padre Dios y siguió trabajando con mayor fuerza para entregar la palabra de Jesús.

Su incapacidad progresiva le impedía salir y desplazarse solo desde su casa, razón por la que se acogió a un beneficio municipal, donde se le otorgaría una silla de ruedas eléctrica. El 14 de Febrero de 2008 se le comunico que había sido escogido para entregarle esta silla que tanto anhelaba, lo que fue una gran alegría para el ya que se podría movilizar solo nuevamente y continuar con su apostolado de catequista. Pero el Señor, tenía otros planes para él y al día siguiente de ésta alegre noticia, el 15 de febrero de 2008, fue llamado a la casa del Padre, como diciéndole de alguna forma, Juanito misión cumplida.

El nunca se quejo de sus limitaciones físicas, siempre decía con una sonrisa "Dios sabe porque me envió a la tierra así y le daba gracias a el por su inteligencia para aconsejar y apoyar a personas que acudían a el".

La comunidad te agradece de corazón a ti Juanito, por tu invalorable ejemplo de lucha y amor. Dejaste una huella imborrable en tu familia, hermanos y amigos, en tu comunidad san Pablo que hoy te reconoce y te dice "Gracias hermano por todo y vela por nosotros desde el Cielo".



-???- | -???-